Llevaba unos días deseando que alguien me petara el culo. Añoraba las sensaciones que uno siente cuando una polla entra en tu interior. Es algo adictivo, una vez lo pruebas (y lo haces bien) quedas enganchado al sexo anal. Llegas al punto de sentir como se abre tu culo cuando sufres una simple erección. El placer se duplica cuando pruebas a correrte mientras una polla te está follando. Esa sensación de orgasmo se multiplica cuando tu ano también recibe placer. ¿No te crees que se duplique el placer? Si es así ya sabes, alguien debe follarte el culo maricón.
Con estas andaba yo, meditando, en soledad. Cansado de tanta castidad y de ser bueno decidí darme una alegría al cuerpo. Me metí en un chat y busqué machos. Fueron varios los candidatos. En algunos casos era para follar con otros dos tíos o más… Alguna oferta consistía en nuevas sensaciones, sado en diferente grado, todo tipo de depravaciones y desviaciones y un muestrario de salidos. Me decliné por uno que se decía activo al cien por cien. Eso era lo ideal, necesitaba hacer de pasivo por completo aquel día. Necesitaba sentirme poseído por otro hombre. Era como para reafirmarme en mi mariconeo. Cuando pasas muchos días sin que te la metan acabas cerrándote en falso, es cierto… Aquello se desacostumbra…
Nos citamos en cierta estación de autobuses de Sevilla (es decir, Plaza de Armas). El plan era follar en los servicios. Llegar, follar y marchar. Una cosa rápida y sin tonterías de ningún tipo. Éramos dos tíos hambrientos de sexo y estábamos deseando saciar esa necesidad.
No nos besamos ni magreamos. Fuimos al grano. Me desnudó de cintura para abajo. Me puso de espalda y comenzó a trabajarme el culo. Metió un dedo, dos dedos. El ano se dilató poco a poco. Mi placer crecía por segundos. Estaba cachondísimo y casi le supliqué que por favor me follara. Estaba deseando que me tomara. Me masturbó un poco, para ayudar a dilatarme. Mi cuerpo vibraba de un placer que se desbordaba de mi ser en forma de sudor y movimientos descontrolados. Los gemidos eran reprimidos y salían de manera sorda. Gesticulé plan película porno, para poner a mi amante a mil revoluciones. Acercó la cabeza de su polla a la raja de mi trasero. La dejó asomada unos segundos allí, para incitarme aún más a ser poseído. Se puso un condón, lubricante y para dentro se dirigió. Introdujo sólo un poco, quedándose quieto. Yo imploraba que continuara. No soportaba la espera. Poco a poco fue entrando entera. Me sentí suyo por completo. Mi espalda arqueada se pegaba a su pecho. Me mordía el hombro mientras por fin sobó mi pecho, mi cuerpo. Sus embestidas eran pausadas, delicadas, pero al poco fue aumentando el ritmo del baile. Escuché un gemido reprimido a mis espaldas, mi amante había soltado su semen. Su orgasmo acababa de llegar, de ser recibido en el interior de mi culo…
Sintiéndome follado, tomado, poseído, penetrado, cansado, desenamorado, revitalizado, liberalizado, desahogado, volví fumando un cigarrillo al mundo de los condenados a vivir, como estamos tú y yo…
Gléz-Serna
Qué delicioso el sexo anal…
Imagino que esa sensación que describes, ese paralelismo orgásmico, es muy parecido al que siente la mujer cuando es penetrada al mismo tiempo que tiene el orgasmo vaginal.
Algo parecido al paraíso, vaya.
Un besazo.
abril
Por: abril el mayo 19, 2010
a las 3:41 pm
Claro, debe de ser algo muy similar a lo que describes….no puedo contrastarlo, por desgracia, porque al ser hombre eso del placer vaginal no lo tengo….pero bueno…tú sí!!!xD
Un beso
Por: entremildudas el mayo 19, 2010
a las 7:31 pm
cd que maricon vete a la mierda
Por: CARLOS el mayo 20, 2010
a las 3:09 am
Quien es cd??? Porque yo desde luego no….Querido CARLOS, llevas razón en que probablemente yo sea tan maricón como tú, al menos los más homofobos (como tú) son luego los que más disfrutan mamando pollas…
A la mierda no me voy, porque la mierda eres tú, y como apestas a ella no me mola demasiado, me quedo donde estoy, en Sevilla, donde soy libre de amar a quien me de la gana, maricón…
un beso con lengua y aunque no comparta tu opinión no la censuro, porque yo soy algo más tolerante que tú…
Por: entremildudas el mayo 20, 2010
a las 12:51 pm
m a encantado esta frase, tio “Volví fumando un cigarrillo al mundo de los condenados a vivir, como estamos tú y yo…” que bonito…
P.D. viva tu mariconerio!!!
Por: fiory el junio 1, 2010
a las 8:25 pm
Es cierto que estamos condenados a vivir, a pesar que muchos (como CARLOS) se molesten…jajajaja
Por: entremildudas el junio 1, 2010
a las 9:00 pm
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a las 11:34 pm