Posteado por: entremildudas | diciembre 28, 2009

Empaque

 Hay una cualidad que poca gente tiene, el empaque. Pero me refiero al de verdad. Muy pocas personas tienen esa habilidad. Ella era de esas. Levantaba  un poco su rostro, la postura forzada, te miraba por encima del hombro, eso es el empaque. Como el de la copla, con la mirada del descaro y muy de sinvergüenza. Ella era de las pocas personas que he visto hacerlo bien, sin quedar como una prepotente.

Se sabía guapa, preciosa. Cuando te miraba de esa forma tan peculiar, te hacía creer que estabas ante alguna diosa desconocida. Una diosa que se dignaba a bajar a la tierra, para escucharte  como perdonándote la vida. Siempre me llamó la atención, no sólo sexualmente, no sean pervertidos, era algo profundo . Era su forma de ser lo que la hacía destacar ante el resto. La admiré en secreto. Seguramente nunca se dio cuenta de nada, era demasiado superior para fijarse en tonterías.  Además tenía la gracia de ser trianera, no podían mezclarse mejores ingredientes.

Yo  me la imaginaba como una Carmen del siglo XXI, una Carmen como la de la novela de Mérimée. Una cigarrera descarada, presuntuosa ante los hombres, pero dejando clara su superioridad. Así era ella, como Carmen.  Ella nunca supo ese juego literario, nunca me atreví a contarlo. Siempre la temí. Me conformé con ser uno más de sus admiradores, amarla en secreto. Un amor platónico. Todo el mundo, al menos,  tiene un amor platónico…

Gléz-Serna


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: