Posteado por: entremildudas | enero 21, 2010

El sexo y yo ( 2ª Parte)

Volé con mi coche hasta Metromar, así es como se llamaba el centro comercial. Me había citado con Tino en una cafetería de la planta baja. Esperaba que Tino aprobara el examen como musa. Me costó aparcar, el parking estaba lleno. Subí al centro comercial por las escaleras automáticas, admito mi pereza. 

Yo fui puntual, como un reloj. Pero Tino lo fue más aún. Estaba ya en el punto de encuentro. No desmejoró comparado con las fotos. Seguía siendo un tipo normal, discreto. Tenía cierto encanto. Era delgado. La ropa colorida. Tenía una postura muy femenina, demostrando su pluma. Me atraía seriamente. La primera parte de la prueba como musa fue aprobada.

Después de saludarnos, nos sentamos en una de las mesas. Yo tomé café solo y Tino con leche. Conversamos largamente, entre cigarrillos y sorbos de café. Tino tenía las piernas cruzadas, muy cruzadas. Mis ojos fueron a su entrepierna, intentando adivinar la forma de su polla. Era un maricón tremendo, contundente. Compartía mi afición al sexo. Adicto a los coitos originales, en los lugares más inesperados. Le gustaba probarlo todo. Le encantaba ver porno y leer relatos eróticos. ¡No podía pedirle más!. La segunda parte de la prueba como musa fue aprobada.

-Tino, vamos a subir a las tiendas-Le dije. Subimos juntos a la segunda planta del centro comercial, donde se hallaban las tiendas de moda.

Comenzamos a entrar en las tiendas. Te recuerdo que buscábamos un probador que me inspirara para un polvo. Deseché algunos, pero aproveché para comprar unas camisas, preciosas por cierto. Entonces encontré el probador adecuado. Como puerta tenía una gruesa tela. Un espejo en cada pared, que multiplicaba nuestros reflejos hasta el infinito. La luz era neutra. Había mucho trasiego en los alrededores. El hecho de que sólo una tela separase nuestro acto del resto del mundo, me pareció genial.

Entramos dentro. Corrí la cortina con rapidez, ocultándonos. Sonreí y le miré a los ojos.

-Voy a demostrarte lo bien que la chupo…-Mi sonrisa se volvió picarona- Desnúdate.

Nos quedamos en ropa interior. Su torso era precioso. Tenía unos lunares muy bonitos, me gusta contar lunares. No nos besamos en los labios, sólo por el cuerpo. Casi no tenía pelo corporal. Le palpé el culo, era prieto. Nos terminamos de desnudar. Estábamos empalmados. Refregamos nuestras pollas. Los falos chocaron entre sí. Sables de carne en duelo. El suyo era un nabo normal. Me interesaron sus testículos, eran enormes. Los acaricié.

El lugar era el idóneo. Nuestros cuerpos desnudos reflejados hasta la eternidad en los espejos. Podías ver la escena desde todos los ángulos. El morbo del lugar era insuperable. Si había cámaras no me importó, así podían verme la polla.

Bastó de preliminares. Estábamos demasiado calientes y salidos. No era un lugar para demorarse. Me agaché y se la comí. Le demostré mi maestría bucal. Mi cátedra como felador profesional le impresionó.  Me metí sus huevos en mi boca, jugué con ellos mientras masajeaba con dulzura su polla. Mi lengua recorrió el nabo en su longitud. Mojé con mi saliva su sexo, como si se tratara de una dulce piruleta. Mi boca ocultó la cabeza de su verga. Sólo la cabeza, mientras mi lengua le propinaba golpecitos. La acariciaba. Mis manos volvieron a pajearle con calma. Al poco paré. El pene fue desapareciendo en mi cavidad bucal, para volver a salir. Todo aderezado con mi lengua, mis labios. Mis ojos miraban a los suyos desde abajo, con su polla dentro de mi boca. Eso le puso cachondo, muy cachondo. Mis dedos buscaron su ano, y se entretuvieron allí hasta que se corrió en mi lengua. Fue una corrida muy lechosa.

Me incorporé. En el probador hacía demasiado calor. Mi polla seguía erecta. No me apetecía desperdiciar mi semen. Le di por el culo. Me encantó follarle el culo. Los envites variaban en ritmo y fuerza. A veces me detenía para cumplir una de mis manías, morder el hombro de mi amante. Tino era un buen amante. Mientras le follaba observé la escena reflejada en los espejos. Me corrí dentro de su ano. Abandoné mi semen en su recto, en un inútil intento de fecundación. La tercera parte de la  prueba  como musa fue aprobada, con sobresaliente.

Gléz-Serna


Responses

  1. Puff … Madre mia… como mejoramos eh?😀

    • Mil gracias!!!

      Esta es una buena forma de buscar inspiración para escribir…xDmuaks

  2. jajaja esto es un crecendo :p eso de los probadores en el corte ingles me es bastante familiar jiji

    • Jajajaja. El lugar de mi relato tambien es un lugar real. Es un centro comercial de mi zona…xD


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