Posteado por: entremildudas | febrero 8, 2010

Sexo anónimo

Cuando un hombre desconocido te mira más de cinco segundos seguidos, puedes tener la certeza de que desea follar contigo. Si mantienes la mirada con él, si no hay ningún nexo común, su único interés será el sexo o el amor. Probablemente el sexo. En cambio, con las mujeres es diferente. Pueden mantenerte la mirada porque estén analizando tu estilismo, tus formas, tus rasgos. Pueden mirarte por mil razones distintas. Los hombres somos más sencillos y previsibles. Recuerda, si un tío te mantiene la mirada más de cinco segundos, puedes tirártelo…

                                                                 *     *    *

Tomaba café. Me encontraba en la terraza de un local de ambiente. Por las tardes sirven café, en plan cafetería sofisticada. La pluma abunda. Los amigos de la pluma también lo frecuentan, sobretodo amigas que acompañan a sus amigos maricones. Es un sitio ideal para alguien observador como yo. Puedes hacer muchas cosas. Puedes alegrarte la vista con cuerpazos. Puedes inspirarte con comentarios ajenos, para tus relatos. Puedes meter el oído en conversaciones secretas, algunas muy interesantes. Puedes escribir relatos, describiendo a la concurrencia, a quien más te pone. Puedes imaginarte poniéndolo a cuatro patas, o poniéndote tú. O puedes simplemente quedar con algún amigo, como yo hice con Nena Palote. Pero la puta se retrasaba terriblemente. Quizá un polvo improvisado de los suyos la estaba retrasando. Harto de esperarla me estaba tomando mi café a solas. Café solo, por supuesto. Poco azúcar. Un vaso de agua. Mi paquete de Lucky Strike a mano.

En la mesa de al lado había una reunión. Muchas tías. Un tío. El tío era gay, seguro. La pluma lo delataba. No podría negar su  pérdida de aceite. Algunas de sus amigas también tenían un polvo. Pero él, ÉL,  todo él me hipnotizaba. Decidí buscar su mirada. Le miraba con descaro, para que se percatara. Sus ojos se detuvieron en los míos. Un segundo. Bebí un poco de café sin dejar de observarle. Dos segundos. Cogí un cigarro, concentrado en sus ojos. Tres segundos. Prendí mi zippo, click-clack. Cuatro segundos. Acerqué el fuego al cigarro y di la primera calada. Cinco segundos. Es decir, interés sexual recíproco.

Terminé el café. Me levanté. Le volví a mirar con gesto de deseo. Entré en el bar. Una invitación para que me acompañara. El maromo me siguió. Me apoyé en la barra. Se puso junto a mí.

-¿Te conozco?- Me preguntó. No me gustó su forma de romper el hielo.

-Puede ser. Soy Gléz-Serna…

-¿Quién?

-Gléz-Serna, probablemente el mejor escritor  de mi barrio…

-Ah…- Me miró  cuestionando mi cordura.

-¿Y tú, cómo te llamas?. Bueno, no importa. Me da igual tu nombre.

-¿Si?

-Si es para un polvo me da igual…-Sonreí. Acerqué mis labios a los suyos. En el último momento los desvié a sus oídos- Si quieres buscar algo diferente al resto, si buscas algo más, te lo preguntaré…Tú decides…

-Por supuesto que sólo un polvo…

-¡Oh! Me encantas…

Nos besamos. Nos comimos la boca. Nos fuimos a mi piso. No se despidió de sus amigas y no sé si Nena Palote apareció o no. La cuestión, nos fuimos a mi piso. Desnudos, sudados, nos fundimos en un mismo ser. Su polla me defraudó. Nena Palote diría algo sobre su nabo, su pepinillo mejor dicho. Muy bonita, eso sí, todo hay que decirlo. Y su físico seguía siendo intachable. ¡Qué culo tenía!. Se me empalma sólo de pensarlo. Lo puse a cuatro patas y se la metí toda. Le llegó entera hasta el fondo. Sus gemidos eran brutales. No me corrí. La saqué. Busqué mis esposas. Le esposé las manos a la espalda. Se la comencé mamar. Cuando presentí su semen me detuve. Su cara era muy cachonda. Repetí el proceso una y otra vez. Quería que me suplicara, que me pidiera por favor que le dejara terminar. Me puse de rodillas sobre su pecho. Me masturbé. Cuando faltaba poco para mi orgasmo metí la cabeza del nabo en su boca. Dejé mi lefa en su lengua. La degustó. Se pasó la lengua por los labios, recogiendo el semen. Tragó. Me senté sobre su polla erecta. Subí y bajé, parando de vez en cuando, aumentando su calentura. Cuando sólo me apeteció, continué hasta que se corrió en mi interior…

Fue un gran polvo.  Lo admito. Sexo anónimo, sin nombres. Y el muy cabrón gozó de veras conmigo…

Gléz-Serna


Responses

  1. Nada mejor que despues de unos dias de ausencia venir a leer tus relatos, cada dia son mejores. Un besazo!

    • Mil gracias. Yo también ando liaillo…Esta noche espero visitarte!!!!!!!

      Un beso

  2. Me ha puesto a mil este relato.

    No sé eso de las esposas me está dando vueltas la cabeza por experimentarlo y sentirme dominado.

    Saludos

    • Es algo total. Te lo recomiendo. Eso sí, suelo pensar que en ese momento que estas totalmente dependiente a su voluntad si quisieran te pueden robar hasta la cartera. Quizá practicar contigo algo que no te guste. Incluso violarte entre varios…No sé, mi mente está demasiado sucia, me parece…xD

      Fuera de bromas. Es una práctica magnifica!!!!

      Un saludo y mil gracias por tu opinión.

  3. así que cinco segundos eh? lo tendré en cuenta.

    Me ha gustado mucho, sobre todo el tercer párrafo. Me ha hecho imaginarme cada movimiento en cada segundo.

    • Una mujer te puede mirar fijamente por mil razones, un hombre no, será porque le gustas…xDJajajaja


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